miércoles, 20 de diciembre de 2017

El caballero del Dragón (Stark Knight), 1985: Osadía hispana.

No era imprescindible meter este vídeo....¿o sí? 


Cuando en el fandom celtiberico uno habla de esta película, pueden ocurrir dos cosas: que tu interlocutor no tenga ni puta idea de lo que le estas hablando (respetable), o que sí sepa de lo que estas hablando y empiece a rebuznar toda suerte de despropósitos ante el tiempo perdido en el visionado de este rara avis hispano. 

Esta segunda linea de pensamiento me toca y mucho lo que no suena (vulgo los cojones), así que permitame el sufrido lector hablarle de un sueño loco, adelantado a su tiempo, y que tan solo por su valor y su total rareza merece, como mínimo, un visionado. 

Hablemos de cuando el director Fernando Colomo se ató la manta a la cabeza, y en tareas de guionista, producción y dirección, reunió un pastizal importante para realizar la película más jrande (Paco Fox, te sigo amando) de la historia del fantástico del cine español. 

El poster MOLA que te cagas, y punto!

El eslogan de la película ya de por si es potentisimo. Hay que tener el ego descomunal para poner lo de "ellos se aman pero sus atmosferas se oponen" sin que se te caiga la cara de vergüenza, y desde aquí aplaudimos al autor de esta frase. A la vez que hace un spoiler gordo a la película, ya te dejaba fuera de sitio nada más empezar. 

Y de qué va todo esto, se preguntarán? (SPOILERS A PUNTAPALA)

La pelicula es una revisión del mito de San Jorge contra el dragón, pero cambiando aquí al reptil del averno por una nave espacial que aterriza en plena edad media europea. El aparato en cuestión es confundido por un dragón, con el consiguiente pánico entre las buenas gentes del reino. El diseño del aparato es resultón, efectivo, y cargado con más luces que un concierto de Alaska y los Pegamoides. 

En cuanto al straterrestre, este viene en plan arca de noé  a recoger especimenes terricolas entre las cuales se encuentra la lozana hija del noble feudal del lugar. Y tenemos encarnandolo al sin par Miguel Bose.

Stark Knight en persona! Recordemos que esta fue una producción rodada en ingles. Sobre el look de Bose no tenemos explicación coherente. De la misma manera que no entendemos por que un cartel te tiene que spoilear media película.



Para que se vea que no faltaba de nada, tenemos en el papel de caballero local del medievo a todo un Harvey Kietel más perdido que un mamut en el trópico,  a la bestia actoral (e inmundicia personal) de Klaus Kinski como brujo de la corte con galácticas amistades. y a Fernando Rey haciendo de fraile conspirativo. Dentro de unos parámetros tirando a bajos, los actores cumplen sin desentonar y consiguen que la historia se desarrolle sin caer en el ridículo, que no es poco.


El devenir de la trama es, cuanto menos, curioso; Los dialogos no son de juzgado de guardia, pero cumplen sin más. Los efectos especiales son una voluntariosa imitación de saldo de los diseños de H.R. Giger en Alien, como esa armadura bioorgánica que acarrea el protagonista y que no luce mal para nada teniendo en cuenta el contexto temporal y económico de la producción.


   La rave marciana llega a los Monegros. ¡Epica!

En suma, por muy mala fama que tenga esta película en según que ci, la recuerdo como un intento agradable y honrado de la muy escasa ciencia ficción española. 
Se cuenta que su producción fue caótica, y que por ejemplo Kinski y Kietel iban en un estado de ebriedad importante, pero sea o no verdad el resultado es muy, muy defendible. Y por desgracia (o por suerte, vete a saber) no se ha vuelto a repetir un intento tan valiente y osado de hacer sci-fi seria a la española en nuestro terruño.

P.D.: El que aqui suscribe esta muy interesado en esta película. Si alguien sabe de alguien que pueda facilitarme info directa sobre las circunstancias de su rodaje, que aulle plis!











No hay comentarios:

Publicar un comentario