martes, 18 de diciembre de 2012

El Circo de los Vampiros/Vampire Circus (1972). Rompiendo las normas.

Malsana, viciosa, deliberadamente ambigua, perturbadora, atrevida, pionera y un largo etc son calificativos validos para denominar esta incursión de la mítica productora Hammer en el tema del vampirismo, y es que con toda la controversia y los problemas durante y después del rodaje que tuvo esta pequeña joyita, a día de hoy ha quedado un producto memorable, de culto si se quiere, y aún conservando ese halo de repugnáncia moral que ha hecho de "Vampire Circus" una película maldita dentro del catalogo de la productora inglesa de terror más mítica de todos los tiempos.


         Frikitrivia: Un gran abrazo para el que me encuentre las conexiones entre Lucasfilm  y esta pelicula.

Y es que la cosa tiene tela, telita, desde la primera escena: la mujer de un notable de una aldea baviera empieza secuestrando una dulce niña para llevarla con su amante, el conde Mitterhaus, encarnado por un ambiguo y extraordinario en su amanerada interpretación Robert Tayman. El conde en cuestión, más incubo que vampiro en un sentido más hammeriano del tema, mata a la pobre cría unicamente como calentamiento previo para su amante mortal, que literalmente parece que se masturbe con una sonrisa complacida ante la violación (que en esta película queda más patente que nunca que es lo que significa el mordisco del vampiro al fin y al cabo) que perpetra su monstruoso amante sobre la angelical cría en una escena que, si la rodasen a día de hoy la pasasen en Sitges, veo al señor Angel Sala siendo el chapero de la prisión de Cuatre Camins durante un porrón de años. La cosa sigue con el descubrimiento del marido cornudo de que su mujer se ha llevado a la hija de uno de los lugareños a casa del noble/incubo local, y la escena de sexo rayando a lo pornográfico de la mujer del pobre cornudo con el Conde....en presencia del cadaver desangrado de su última victima aún caliente a los pies de la cama.

Todas estas escenas tienen una carga fortísima en muchos aspectos: el cornudo, aún enamorado de su esposa, debe enfrentarse al padre de la cria y a las consecuencias de la lujuria desenfrenada y enfermiza de su mujer: está casado con una enferma, asesina, pederasta y necrofila, que se ha puesto en evidencia delante de todo el pueblo; Por primera vez en mucho tiempo, dicha mujer parece más monstruosa que el teórico monstruo de la función, que mata por su monstruosidad inherente a su condición para desencadenar el placer sexual de su amada; Una niña prácticamente es violada en pantalla, y todo mientras vemos como família y amigos de los dos mortales implicados sufren por igual, unos por vergüenza, otros por desesperación. Y estas son las fuerzas que les llevan a vencer el miedo y tomar por asalto el castillo del Conde, al que pillan en plena faena con su amante. Tras una corta y sangrienta batalla, el conde es atravesado por una filosa estaca de madera, y su amante y la pobre victima conducidas al exterior del castillo.

Allí, mientras la fortaleza arde en llamas, la asesina es linchada por el pueblo a palo limpio, siendo el padre de la muerta el primero en arrear. Pero el marido de la condenada interrumpe la salvaje ejecución; Para su desgrácia, él ama aún a su esposa. ¿Qué recibe por salvarla de la muerte? Un escupitajo en plena cara, y la huída nuevamente de la mujer a las entrañas del castillo que se derrumba, donde pone a salvo inadvertidamente el cuerpo de su amante no-muerto, y allí empieza a cocinarse una venganza que tardará 15 años en cumplirse....



Y hablamos de los años 70, amiguitos, y todo esto en los primeros 15 minutos de pelicula!


El marido traicionado, y la pobre niña antes de ser el precalentamiento del Conde y su maroma....


                                                         Y las fatales consecuencias.


Y la BELLISIMA Domini Blithe como la pedofila sadomasoquista e infiel Anne Muller. Vestida es un angel, desnuda (y sale mucho, ¡GRACIAS DIOSMIO!) es un pecado.

No haremos más spoilers de los necesarios de esta pequeña gran obra maestra, que tuvo que remar a contracorriente con problemas de censura y producción, pero que gracias a David Hasselhoff he conseguido ver en un montaje de gran calidad, y que ha refrendado todo lo bueno de cuando la vi en su juventud y más. Con cualidades técnicas intachables, con una cuidadísima gestión de medios que disimulan excelentemente las carencias presupuestarias, y un reparto femenino/masculino de perturbadora belleza, nos encontramos con una história de perversiones a tantos niveles que es difícil evaluarlos, y ojo que lo dice uno que es psicólogo de profesión. Asi a bote pronto, podríamos meter en la lista palabros como incesto, zoofilia, pedofilia, sadomasoquismo, psicopatia,gerontofilia, abusos sexuales hetero y homo, y un ambiente irreal y perverso como pocas veces he visto en ninguna película.

No hay un solo plano en El Circo de los Vampiros que sea gratuito o esté desprovisto de un perturbador significado; La llegada al pueblo de un circo plagado de incubos, sucubos, y cambiaformas rompe todos los tabues del mismo género que la Hammer había contribuído a crear y aún hoy son vigentes. Niños y niñas,  la inocencia misma son profanados, seducidos incluso, y sacrificados sin escatimar sangre ni escenas perturbadoras, como una en la que intervienen unos gemelos, un espejo encantado, y dos crios en una clara iniciación sexual/homosexual que trajo muchisima cola en su momento y que a día de hoy seguramente sería imposible de rodar sin que se te caiga el pelo.

La sexualidad desatada de los recién llegados escandaliza y fascina a los aldeanos del pueblo, atados a una restrictiva moralidad cristiana que provoca que los jóvenes se vean inmediatamente atraídos por los recién llegados: el baile de la "tigresa", con un desnudo explícito que ralla el exámen ginecológico, baile que simula una violación entre ella y su domador, es una escena poderosísima en lo visual y en lo metafórico.

miau....


La presencia inquietante de Anthony Higgins en el papel del inquietante y bisexual Emil, un vampiro capaz de transformarse en un gran pantera negra, símbolo de depredación sexual y de conducta felinamente promiscua y disparada. No es de extrañar que, después de seducir a una joven, lleve a su conquista a ser desflorada enmedio de la jaula de las bestias; Emil es el rey de este circo de monstruos, una bestia sin apenas dialogo que sigue las ordenes de una misteriosa bruja gitana, que es la reina de este aquelarre, pero que ya nada tiene de humano. Un monstruo ambiguo, poderosamente caracterizado en un trabajo actoral de lenguaje no verbal notable, y que consigue perturbar al espectador con su sola presencia.


El rey y la reina del aquelarre, en simpática fotografía.
No quiero spoilear más de lo que considero una obra maestra y una pieza injustamente olvidada en esta ola de vampiros gusiluces. Como la hammer dejó su catalogo en el youtube, siguiendo el ejemplo de la productora Troma, he aqui enlace a la película en bso, aunque aquí los dialogos son lo de menos. Disfruten de la atmosfera, sientanse culpables acaso, y contemplen esta rarisima pieza de artesanía perversa dentro del trillado género del vampiro.














Hisss (2010) Desprecio a toda una manera de hacer cine.

No me gusta el cine de Jeniffer Lynch. La hijisima de papa David me ha parecido en las pocas películas que le he visto una petulante de dos pares de narices, una mediocre de muchisimo cuidado que por algún oscuro milagro despierta interés cada vez que se pone tras la cámara. Cosas de tener el apellido que tiene, supongo, aunque después del ultimo fiasco que ha defe....perpetrado, parece que le va a ser difícil volver a engañar al personal.

Y es que la joyita que se ha marcado, aparte de carecer de 0 valores cinematográficos, se mete en camisa de once varas al intentar ¿homenajear? el estilo de hacer cine de Bollywood. Y lo que ha surgido de todo esto es una abominación a tantos niveles que uno no sabe por donde empezar.


De entrada la cosa parece interesante: una naga hindu(espiritu reptiliano acuático, ligado en especial a las serpientes), ve como un malvado yanqui rapta a su pareja, encarnado en sus primeros planos con actores en vergonzante muñecote de plástico que da vergüenza ajena solo de verlo, y que protagoniza uno de los momentos más patéticos jamás visto en una pantalla, a partir de ahora LA escena. Pero no adelantemos acontecimientos.


¿Por qué es Hisss, sin ninguna duda, la peor pelicula que jamás de los jamases he visionado? Hay muchos motivos: el reparto es de risa, pero de la risa despectiva; La protagonista es un florero la mar de estético, muy mona eso sí, pero que en un papel en que no tiene una sola linea de dialogo debido a la naturaleza del personaje, los sentimientos que debería transmitir con su expresividad se limitan a gritar cual scream queen tanto en situaciones de miedo, furor, o dolor, poner los ojos en blanco durante LA escena. Con lo fácil que hubiera sido decir simplemente que, como es un reptil, no tiene emociones, y asi al menos disimulas que tu actriz principal es un chiste, pero no ni asi...



El autor está de acuerdo que, con semejantes pencas y capacidad oral, esta muchacha tiene futuro....vete a saber en que género, pero futuro tiene.



El villano de la función no se exactamente de donde lo han sacado, pero su pobreza de medios y sus estallidos de gesticulación dan grimilla; Quizá la señora Lynch crea que es necesaria dichas licencias interpretativas para llegar hasta el público hindu, tan dado a los excesos gestuales de sus actores, pero el caso es que nuestro terrible villano se toma el asunto como una puñetera parodia, y su desinterés y el desprecio por lo que hace convierte cada vez que aparece en escena en un acto de paciencia para el espectador.



Solamente esa calva y esa dentadura inferior ya valen un potosí. ¡Muerte de envidia, Dr. Maligno!

Sobre los actores hindis, nada que decir. De hecho, son los que le ponen más ganas al asunto y los que salen mejor parados en comparación con los grandes "genios" que hemos comentado. Lo cual no es mucho decir, pero la ilusión que transpiran por su interpretación les permite salvar los muebles. Mencionar que el protagonista, Irrfan Khan, es un actor de mucho peso allí en su tierra (como toda su família, que son un clan con muchísimo poder en Bollywood y con algún actor correcto y todo entre sus filas), y que esta película presupongo que debía ser algo asi como su presentación en los USA. Mal no le ha ido parece, saliendo de muy muy secundario en algunas producciones majors. 


En cuanto a efectos especiales, se huele que la cosa no tenía mucho presupuesto, pero sale bién librada las transformaciones de la naga en sus diversas formas reptilianas, la digestión de sus presas, y demás aspectos como el apartado sonoro . Todo pasado por el inefable matiz de la serie B, por supuesto, pero que se hacen bastante meritorios si uno soporta la peor iluminación de escenarios jamás realizada. Hasta que llega LA escena.


Y es que es muy dura,señores.


Imaginense a la Naga que se reencuentra con su reptilesco amante, una cobra corriente y moliente de un metro y medio o asi, tirando a corrientilla. Como la maroma lo buscaba entre otras cosas para trincarselo, lleva a cabo la copula...


Que consiste basicamente en la actriz protagonista vestida tumbada en el suelo, mientras se revuelca en vistoso primer plano con una serpiente de goma del todo a 100, y frotandosela ella misma contra la entrepierna cual consolador viperino.



                                             Los primeros escarceos de una escena "histriorica"


 Maravilla la evidente falsedad del bicho (su cara de goma salida del todo a 100 es impagable, comparable solo al pollo-flecha de Hotshots 2), la cara de presunto extasis de la prota y lo tremendamente mal filmada que está filmada la escena, en un encuadre en primerisimo plano que solo falta que salga el made in china del afortunado teleñeco.



                                     Charlie Seen y la polla de la muerte. Pagaríais por verla.

Algun otro director con menos pedirgrí quiza hubiese intentado disimular el efecto, pero la sensación constante que la señora Lynch se está burlando de la mano que le da de comer y su propia ineptitud/desdén hacía lo que esta haciendo convierten esta escena en un monumento cumbre del ridículo, un apocalipsis de la vergüenza ajena como pocas veces uno ha visto en una película que pretende ser seria. 


No se equivoquen, algo de cine hindi he visto, de alto y de bajo presupuesto merced a la incansable y adorada bloguera rayba y su afan por abrir mi paladar a las delicias del cine  made in bollywood, y aunque no ha acabado de ser de mi gusto, puedo formarme una opinión propia del asunto. 


Por encima de presupuestos y maneras de entender la interpretación, el cine hindi es música. Tanto en sus numeros musicales insertados a medio metraje cual peli disney de animación clásica, como en su concepción, cualquier película hindi no puede entenderse si no es como un musical, cuyas histórias pueden ser dramáticas, cómicas o trágicas, pero servidor no puede dejar de pensar que en la India el cine se ha quedado parado en la época de los musicales del Hollywood dorado, pero yendo un paso más allá. Estas películas están para ser coreadas, bailadas y sentidas. Uno va al cine en la India con toda la intención de mover el esqueleto, cantar, enfurecerse con el malo de turno, reir ante su humor tan marciano en ocasiones para el occidental,  y llorar  a moco tendido cuando las tragedias golpean a los protagonistas.

El cine hindi es, en definitiva, un exceso hermoso y vital, pero tan excesivo que puede llegar a alejar a un público occidental, que se siente en la incertidumbre ante este lenguaje tan desconocido y deliciosamente extremo.

Y en estas, que llega Jennifer Lynch. Y aqui no hay música, no hay apenas sensación vital, y todo lo que transmite la pelicula es ridiculo, desabrido. Ni tan solo una escena con tantas posibilidades como la escena de la fiesta urbana, donde la naga y un montón de gente se marcan un baile en honor a los dioses, se consigue transmitir un mínimo de interés, aunque la directora bien que pierde en tiempo en planos alargados de la buenorra hindi Malika Sherawat, luciendo palmito en sus mutantes formas reptilianas. Toda la pelicula parece más una venganza de la ejecutora contra algo que ha filmado para llegar a fin de mes y sobre un tema y una gente que no soporta. Eso, y que tampoco creo que la autora de para mucho más a tenor de lo visto hasta ahora. Carente de ritmo, de interés, de encanto y de vergüenza, estamos ante lo que se dice una película mala, pero mala de cojones.


En su descargo, Jennifer Lynch mostró en un documental (Despite the gods, 2011), todo los problemas que rodearon la película: ciclones, supersticiones locales a punta pala que interrumpían el rodaje, exigéncias del productor y de las estrellas bollywoodienses... Aún me falta verlo, pero una cosa pongo por segura: La filmografia de la hija de David Lynch ya no era muy destacable de por si, de hecho de las cuatro peliculas que ha rodado he visto tres, y no me creo que en pastiches como "Boxing Helena" (1993) o la correctona sin más "Surveillance" (2008) sean lo que son por la presión de los productores: naderias.


Moraleja del asunto: director mediocre + condiciones extremas = Hisss


Director extraordinario + condiciones apocalipticas =Apocalypse Now.


Y ahora, que alguien me pase el papel de water, por favor.